El Rechazo

12/31/2009

Texto: Juan 1: 11-12

“A lo suyo vino, y los suyos no le recibieron. Mas a todos los que le recibieron, a los que creen en su nombre, les dio potestad de ser hechos hijos de Dios”

No podemos negar que en nuestro caminar diario nos topamos con personas que tienen un sentimiento muy agudo de rechazo, es decir que seguramente tú conoces a más de alguna persona que se siente rechazada o que es rechazada por diferentes personas o por diferentes circunstancias.

La verdad es que al hablar del Rechazo lo primero que se me viene a la mente es nuestro Señor y Salvador Jesucristo, puesto que el fue un ejemplo de rechazo, la mayoría de escribas, de fariseos o de autoridades de aquel tiempo lo rechazaban y no aceptaban que el fuera el Cristo.

Si por un momento reflexionamos en el rechazo que Jesús tuvo entre las personas que aquellos tiempos, nos daríamos cuenta que hoy en día también existe el rechazo, ya que si Jesús siendo Hijo de Dios fue rechazado, ¿Cuánto mas nosotros seremos rechazados muchas veces?.

Pero lastimosamente el rechazo no es solo para aquellos que predicamos a Jesús como Señor y Salvador de nuestras vidas, sino que si hablamos de rechazo, podemos verlo desde varios puntos de vista, pero antes definamos que es El Rechazo.

¿QUÉ ES El RECHAZO?

La Palabra rechazo viene de “Rechazar” el cual tiene varias definiciones, entre ellas:

  • Contradecir lo que alguien expresa o no admitir lo que propone u ofrece.
  • Mostrar oposición o desprecio a una persona, grupo, comunidad, etc.

Cuando es necesario una leccioncita de parte de Dios

Texto: Jueces 10: 10-14

“Entonces los hijos de Israel clamaron a Jehová, diciendo: Nosotros hemos pecado contra ti; porque hemos dejado a nuestro Dios, y servido a los baales. Y Jehová respondió a los hijos de Israel: ¿No habéis sido oprimidos de Egipto, de los amorreos, de los amonitas, de los filisteos, de los de Sidón, de Amalec y de Maón, y clamando a mí no os libré de sus manos? Mas vosotros me habéis dejado, y habéis servido a dioses ajenos; por tanto, yo no os libraré más. Andad y clamad a los dioses que os habéis elegido; que os libren ellos en el tiempo de vuestra aflicción”.

Imagínate por un momento que Dios te dijera: “¿Sabes que?, ya no te ayudare mas”.

Personalmente me muero si escuchara esas palabras, mas aun si vienen de aquel que es el único que me puede ayudar en momentos en donde humanamente no hay solución.

Eso fue lo que les paso al pueblo de Israel en este pasaje bíblico, su maldad era tal, que aunque pidieran perdón a Dios, luego volvían al pecado y se apartaban de El.

¿Te parece conocido su manera de responder al amor perdonador de Dios?, Y es que nosotros somos muy similar al pueblo de Israel, luego de pedir perdón por algo malo que hicimos y de prometer que ya no lo haremos mas, volvemos a olvidarnos de nuestra promesa y al ser seducidos por nuestra concupiscencia(deseos) volvemos a caer en los mismos errores de los cuales ya hemos pedido mil y una vea perdón y de los cuales nos hemos arrepentido como diría una buena amiga “tri-millones” de veces.

Y es que se te olvida algo, y es que Dios también tiene su límite, no de Poder, porque es TODOPODEROSO, pero si tiene un límite hasta donde te permitirá jugar con El.

¿Tu crees que Dios se cree todas las veces que le hemos pedido perdón sin sentirlo de corazón?, já, no, a Dios no lo engaño y pese a que no le he pedido perdón de corazón, aun así me perdona y me da una nueva oportunidad. Y es que el amor de Dios es incomparable, no lo logro entender, pues yo humanamente hablando si alguien me pide perdón pero yo se que lo esta haciendo solo por hacer y no porque lo sienta, realmente no se si lo perdonara, pero Dios es otra cosa, el no piensa como yo pienso, no siente como yo siento, ni actúa como yo actuó.

Pero si bien es cierto Dios es Amor, también es fuego consumidor (Deuteronomio 4:24) y no tendrá al justo por injusto, ni al injusto por justo.

Además Dios, como Padre amoroso, tiene un límite, porque no quiere malcriarte, y es por esa razón que habrá momentos en tu vida en donde te tendrá que dar una leccioncita para que comprendas que no puedes seguir fingiendo algo que no sientes en realidad o simplemente no quieres sentir.

El Pueblo de Israel se encontraba en un momento en donde los filisteos y amonitas los estaban oprimiendo, al ver su estado y la incapacidad para pelear por si mismos contra sus enemigos, no tuvieron más que clamar a Jehová.

Así mismo somos nosotros, hacemos lo que queremos, nos alejamos de la comunión con Dios, le damos rienda sueltas a nuestros deseos, pero cuando vemos la cosa seria entonces venimos llorando delante de Dios pidiéndole que nos ayude. ¿Acaso Dios es un bombero que solo le llamo cuando la casa se me esta quemando?

Lo más común en estos casos es que Dios responda al oír nuestro clamor, más aun cuando aparentamos un arrepentimiento genuino. Pero Dios que te conoce muy bien, sabe en que momento de tu vida tiene que socarte bien los pantalones y darte una palmadita.

Fue así que luego del clamor de los Israelitas Dios contesta con un: “yo no os libraré más”, ¿Perdón?, ¿Cómo fue?, ¿Estoy escuchando bien?, ¿Estoy leyendo bien?, ¿Seguro que es Jehová de los Ejércitos el que dice esto?, Si, definitivamente es El, y es que Dios tiene un limite, no puedes pasártela jugando con El, ¿A ti te gustaría que jugaran con tus sentimientos?, entonces ¿Por qué si Dios lo único que ha hecho es amarte con amor eterno, le pagas alejándote de El y olvidando tu pacto con El?

Por un momento Dios estaba haciendo lo que nunca en la historia había hecho: NEGARSE A AYUDAR A SU PUEBLO. Que terrible escenario, ¿Qué hicieras si al único que pudieras recurrir te dijera: NO, no te ayudare?, sinceramente son palabras muy fuertes, pero que llevaban un objetivo. Y es que no podemos reprochar las formas de actuar de Dios, El siempre sabe el porque y el para que de todo y por esa razón en esta ocasión estaba dando a su pueblo una leccioncita que sin duda les iba a ayudar.

Fue así como el pueblo de Israel entendió que el NO de Dios se debía al fingimiento de su arrepentimiento, que el limite de Dios había llegado a su fin y por ende necesitaban mas que clamar, en pocas palabras necesitaban ya no decir que se arrepentían, si no demostrar que realmente estaban arrepentidos.

Pues entre decir y hacer hay una gran diferencia, tú puedes decir que quieres vivir santamente, pero tu accionar puede ser otro, entonces en esos momentos en donde ya no valen las palabras es donde las acciones tienen que entrar a escena.

Dice la Palabra de Dios en Jueces 10: 16 “Y quitaron de entre sí los dioses ajenos, y sirvieron a Jehová; y él fue angustiado a causa de la aflicción de Israel.”

El hecho de quitar de entre si lo dioses ajenos es una señal de un arrepentimiento que va mas allá de las palabras y se remonta a las acciones, el hecho de quitar esos dioses ajenos estaba demostrando que ahora si iba en serio, no solo quitaron los dioses si no que pese a la negativa de Dios para ayudarlos, ellos comenzaron a servir a Dios.

Cuando te sientes atraído (a) por alguien

Texto: Proverbios 3: 5, 6

“Fíate de Jehová de todo tu corazón, Y no te apoyes en tu propia prudencia. Reconócelo en todos tus caminos, Y él enderezará tus veredas”.

Todos hemos pasado por momentos como esto y si aun no has pasado, tendrás que pasar tarde o temprano.

Recuerdo que cuando estaba mas joven y me gustaba alguien nunca hubo alguien que me dijera como tenia que actuar frente a esto. Es por esa razón que muchos jóvenes cometen errores y se equivocan en entablar noviazgos a los cuales llamo: “Noviazgos de emoción”.

Tu que eres joven quizá te has sentido últimamente atraída o atraído por alguien, y te preguntas: ¿Qué tengo que hacer?, ¿Le digo que me gusta?, ¿Se lo mando a decir?, ¿Le llamo por teléfono?, ¡Por Dios! ¿Qué hago?

No es que te vaya a dar clases de seducción o de cómo conquistar a una chica, sino que te quiero orientar para que no vayas a cometer el error que muchos cometen cuando estas situaciones pasan.

Primero: No se lo cuentes a nadie. El error que todos cometen es contarle al “mejor amigo” o a la “mejor amiga”, lo malo es que este supuesto “mejor amigo” se lo cuenta al otro “mejor amigo” de el y así sucesivamente hasta que llega a oídos de la persona que te gusta.

¿Por qué no se lo tienes que contar a nadie?, pues porque si la otra persona sabe que tu le gustas comenzara a cambiar, no será el mismo o ella misma, pues si tu también le atraes comenzara ha realizar ciertos actos para llamar mas tu atención. Lo ideal seria que no se lo contaras a nadie, para conocer su comportamiento tal y como es, y no dejado llevar por el conocimiento de tu atracción por el o ella.

Segundo: Pídele dirección a Dios: habla con El, pregúntale al Señor que si esa persona es la indicada para ti, no hagas ningún tipo de movimiento hasta que Dios te de una respuesta sea cual sea.

La mayoría de jóvenes se adelanta en este paso, lo que la mayoría hace es: hacerse novio o novia de la otra persona y luego preguntarle a Dios: ¿Es el correcto?, esto NO tendría que SER ASÍ.

Lo ideal es consultarle a Dios y esperar respuesta de El, y mientras tanto no tomar decisiones.

Tu quizá puedas decir: “Es que si no lo hago rápido me la van a quitar, se me va ir la oportunidad”.

¿Quién te ha dicho a ti que se te va ir la oportunidad o que te la van a quitar?, esa es la mentira que el Diablo quiere meter en tu mente para que tomes decisiones a la ligera. Cuando Dios te va a dar alguien, léelo bien: NADIE TE LA VA O TE LO VA A QUITAR. Lo que es para ti, es para ti y así será. Ahora si la otra persona decide andar de novio con otro que no eres tú, entonces NUNCA FUE PARA TI, no tienes que complicarte la vida por eso.

Es por esa razón que ANTES de ser novio tienes que consultar a Dios y conocer a esta persona, para que luego que ya estés en el noviazgo no tengas problemas.

Tercero: Se amigo o amiga de esa persona. Ten cuidado con demostrarle que te gusta, simplemente se amigo con esta persona, habla con el como con cualquier amigo, sin que el o ella sepa que estas interesado en ella o el. Cuando tu eres amigo de esa persona de la cual te sientes atraído, la conocerás mejor, sabrás cual es su visión de vida, tanto espiritual, académico como familiar, eso también te ayudara a ti a evaluar si tienen el mismo perfil de visión para no caer en un yugo desigual.

Todo noviazgo comienza con una buena amistad, jamás vas a ser novio de alguien que jamás conociste, tienes que saber cuales son sus gustos, como es su carácter, saber si es un buen cristiano, todo eso se da en la amistad.

Cuarto: No te desesperes. Este proceso que te hablo puede durar semanas o meses, no tienes porque desesperarte, entre el no contarle a nadie, orar a Dios pidiendo dirección y ser amigo de esta persona pueden pasar muchos días, semanas y meses en los cuales habrán momentos en los que te querrás adelantar a la respuesta de Dios, pero es ahí en donde tienes que tener domino propio para saber esperar la respuesta divina.

Tienes que tener claro también que la respuesta que Dios te va a dar, no vendrá como un trueno del cielo que diga: “ahora si, es ella”, ¡NO!, la respuesta de Dios se dará a través de un lindo ambiente que rodeara tu relación de amistad con esta persona, agregado a eso, sus visiones serán similares o por lo menos compatibles, Dios pondrá paz en tu corazón de tomar la decisión de entablar ese noviazgo y LA MAS IMPORTANTE: La otra persona también estaba orando por ti, es decir había un mutuo sentir.

Pueda ser el caso de que tu realizaste los cuatro pasos que te recomiendo, pero la otra persona nunca sintió algo por ti, a pesar que tuvieron una linda amistad y “parecía” que todo iba bien, pero el nunca pensó en ti como su novia, son cosas que pueden pasar dentro de la probabilidad.

En ese caso lo que tienes que hacer es reconocer que no era para ti, pues cuando alguien es para ti Dios también pondrá en el o en ella el mismo sentimiento que tu tienes, es decir habrá mutua sintonía en lo que esta pasando.

Devocionales para Jovenes: Que Las Dudas Se Mueran De Hambre

11/15/2009

por Lucas Leys

Hebreos 10:39. Pero nosotros no somos de los que se vuelven atrás y acaban por perderse, sino de los que tienen fe y preservan su vida.

Si alimentamos nuestra fe, las dudas que tengamos empezarán a pasar hambre hasta que se mueran. Se dice que había un hombre que tenía dos perros que daban miedo con solo mirarlos. Uno era un doberman y el otro un «manto negro» como los de la policía. El doberman era atlético y rápido mientras que el manto negro era grande como un burro. El hombre tenía a cada perro en un extremo diferente de la casa para que no pelearan. En cierta oportunidad, un vecino le preguntó qué sucedería si ambos perros se enfrentaban. ¿Cuál creía él que ganaría la contienda? El hombre sin dudarlo respondió: «El que esté mejor alimentado».

Así nos ocurre a nosotros. Tenemos la opción de darle de comer a la fe o a las dudas. Alimentamos la fe cuando vamos a la iglesia, nos unimos con amigos cristianos, hacemos preguntas en la congregación, leemos la Biblia y otros buenos libros. Alimentamos las dudas cuando andamos con quien no debemos, faltamos a la iglesia, escuchamos demasiado a personajes de los medios, nos rebelamos por popularidad y no separamos un tiempo devocional. El problema es que siempre llega la pelea de los perros y en esa ocasión ganará el que esté mejor alimentado.

Punto de reflexión

¿A quién estoy alimentando? ¿Qué puedo hacer para alimentar la fe?

Audiencia con el Rey

Querido Rey, hoy quiero comprometerme a alimentar la fe y no a las dudas. Ayúdame a afianzarme en mis convicciones y mi identidad cristiana.

Devocionales para Jovenes: Sobreviviendo El Tour de France

11/14/2009

por Lucas Leys 1 Corintios 9:26. Así que yo no corro como quien no tiene meta; no lucho como quien da golpes al aire.

El Tour de France es la carrera ciclística más importante del mundo. Prácticamente se trata de darle la vuelta a Francia. Los competidores hacen un trayecto de 3630 kilómetros (2287 millas) saliendo de París y terminando en los Campos Elíseos luego de veintiún etapas y casi un mes de competencia. El Tour de France es una carrera de extremas exigencias y demanda un excelente estado físico.

Por eso fue que en ese año todos quedaron muy sorprendidos cuando Lance Amstrong aseguró que iba a participar. Aunque ya era considerado uno de los mejores ciclistas del mundo, Amstrong había sido diagnosticado con cáncer. Le había inundado todo el abdomen, los pulmones y el cerebro. Mientras estaba pasando por todos los tratamientos y sin saber si algún día iba a lograr competir estudió por separado cada tramo de la carrera y se entrenó como un desesperado tras lograr salir de esa etapa en ese infierno llamado cáncer. La meta la tenía clara. Ya había ganado importantes carreras, pero el Tour de France era la más importante de todas y debía ganarla. Sus médicos y su familia lo ayudaron a luchar con la enfermedad y luego de una temporada de dudas, trabajo, miedo y esfuerzo, Amstrong fue dado de alta para seguir compitiendo. Contra todas las apuestas y pronósticos Lance Amstrong se presentó y ganó el rally de los ciclistas y dejó al mundo de los deportes anonadado por su logro.

Esos días de quimioterapia y miedo debieron haber sido terribles. Ver las carreras por televisión o leer alguna revista especializada sin que estuviera su nombre entre los favoritos no le hacía ninguna gracia. Pero Amstrong no perdió la esperanza y a pesar de que no veía la posibilidad de alcanzar su meta, se entrenó seguro de participar en la carrera de sus sueños. Estudió cada parte del trayecto desde su cama y se entrenó en la casa con una bicicleta fija. Cuando los médicos le dieron la noticia de que el cáncer se había detenido y que estaba en condiciones de competir, Lance ya estaba listo para competir. Ganó en el año 1999 y en el 2000 lo volvió a hacer.

Punto de reflexión

¿Qué puedo aprender en mi vida espiritual del ejemplo de Amstrong?
¿Cómo puedo «entrenarme» hoy aun cuando las metas parezcan lejanas?

Audiencia con el Rey

Querido Señor, antes los problemas y dificultades que ya me tocaron desde mi niñez y que todavía tengo que vivir quiero considerarme un sobreviviente y no una víctima. Quiero que me ayudes a no perder de vista mis metas y usar cada circunstancia con la esperanza de lograrlas.

Devocionales para Jovenes: Edison El Fracasado

11/13/2009

Author: por Lucas Leys Gálatas 6:9. A su debido tiempo cosecharemos si no nos damos por vencidos.

Peor que muchos fracasos son pocos intentos.

Así dijo Thomas Alva Edison el inventor de la lámpara eléctrica luego de 1200 experimentos fallidos. Era el año 1879 y Thomas ya había invertido $40,000 (una millonada en aquel entonces). Había probado más de 6000 filamentos vegetales tratando de encontrar un conductor de energía, los cuales habían sido enviados de países lejanos, y todavía todo parecía ser un fracaso.

Hasta ese entonces las ciudades, las casas, las calles y las noches eran densamente oscuras. Era obvio que la gente que escuchaba acerca del proyecto e incluso sus amigos pensaran que era imposible. Hacía cincuenta años que otros científicos daban vueltas acerca del experimento pero todos terminaban abandonando la idea. Varias veces Edison había reunido a varios personajes importantes para ver el gran acontecimiento y todo el tiempo terminó avergonzado. Sin embrago, Edison siguió y siguió con la idea fija.

Un día Edison decidió que el filamento apropiado tenia que ser de algodón carbonizado y arregló todo para probarlo el 21 de octubre de 1879. El voltaje fue aplicado a las terminales y de a poquito una tenue luz naranja fue emergiendo del frasco de vidrio. Trece horas duró la luz de esa primera lámpara eléctrica. Para cuando Thomas Alva Edison murió, el mundo entero sabía acerca de la luz eléctrica y miles de ciudades ya estaban completamente iluminadas de noche. En una ocasión se le preguntó acerca del secreto de su éxito. Edison respondió: «Tenemos que aprender que es bueno fracasar. El genio es 1 % inspiración y 99% transpiración». Bajo el nombre de Thomas Alva Edison fueron patentados 1093 inventos de los cuales la mayoría todavía usamos o fueron la base para crear otros avances tecnológicos.

Punto de reflexión

Uno por ciento inspiración, noventa y nueve por ciento transpiración.
¿Cómo reacciono ante los fracasos?

Audiencia con el rey

Señor, quiero mantener una actitud positiva pese a los aparentes fracasos. Dame la fuerza para no rendirme y la convicción para ir por mi futuro con mucha transpiración.

¿Cómo reconocer a los verdaderos amigos?

11/12/2009

Proverbios 17:17 dice: "En todo tiempo ama el amigo, y es como un hermano en tiempo de angustia." Esto nos señala una característica fundamental de un verdadero amigo: la fidelidad. "En todo tiempo ama el amigo".

La amistad –como todas las cosas verdaderas– no se halla en el mundo. O difícilmente. La amistad en el mundo suele sustentarse sobre intereses particulares, sobre conveniencias. La verdadera amistad, en cambio, es una confraternidad. Es decir, es la relación "de hermanos" que se produce entre personas sin parentesco de sangre.

Este es el "amor fraternal" que Pedro pone casi al final de la escalera de las virtudes cristianas (2 Ped.1:5-7). Es el amor de hermanos que da su característica a la iglesia de Filadelfia.

Ahora bien, una de las características de este amor es su fidelidad. Este amigo no te abandona en el día malo, o cuando tú ya no eres próspero. No te desconoce cuando has perdido tu buena posición económica. Al contrario, este amigo fiel te levanta cuando has caído, y te socorre en la aflicción. "Es como un hermano en tiempo de angustia." Precisamente es en el dolor es cuando la amistad es probada. Si es verdadera, el tal amigo será más noble, más desinteresado, y más generoso precisamente en ese momento.

Otros rasgo que caracteriza al verdadero amigo está dado en Proverbios 27:6: "Más se puede confiar en el amigo que hiere que en el enemigo que besa" (Versión Popular). El verdadero amigo "hiere". ¿Qué significa eso? Que el verdadero amigo nos dirá la verdad aunque nos duela. Nos sacará de nuestro engaño, nos derribará de nuestras presunciones, pondrá una nota de cordura en nuestros momentos de necedad. El verdadero amigo se expone, incluso, a ser incomprendido, pero por causa de que su amor es altruista y desinteresado, dirá la verdad, aunque duela.

Los falsos amigos nos adulan, nos palmotean la espalda, sólo con el fin de obtener algún provecho. Es preciso estar apercibidos contra tales artimañas, para no caer en el engaño.

El Señor Jesús es el mejor amigo del hombre. El dijo a los discípulos: "Vosotros sois mis amigos, si hacéis lo que yo os mando. Ya no os llamaré siervos, porque el siervo no sabe lo que hace su señor; pero os he llamado amigos, porque todas las cosas que oí de mi Padre, os las he dado a conocer" (1 Juan 15:15). El murió por todos los hombres, para salvarlos de la condenación eterna. Esa es la prueba de amor genuino. Pero, aun más allá, a sus íntimos, a los que le han recibido y le aman, Él los honra tremendamente al declararlos sus amigos. Estos deberían sólo conocerle como Señor, porque no olvidan su pequeñez, sin embargo, ellos saben en lo íntimo de su corazón que, si hacen su voluntad, pueden considerarle su amigo. ¿No es maravilloso?

Juan 13:1 dice: "Antes de la fiesta de la pascua, sabiendo Jesús que su hora había llegado para que pasase de este mundo al Padre, como había amado a los suyos que estaban en el mundo, los amó hasta el fin." Esta última frase puede traducirse también "hasta el extremo", o "hasta lo sumo").

El verdadero amigo ama hasta el fin, hasta lo sumo. ¿Qué significaba eso para el Señor Jesús? Amar a sus amigos hasta dar la vida por ellos. "Nadie tiene mayor amor que este, que uno ponga su vida por sus amigos" (Juan 15:13). Este es el verdadero amor fraternal. Teniendo este ejemplo sublime, podemos ver si calza con él cualquier otra forma de supuesto amor o amistad. Habiéndolo probado en nuestra propia vida, podremos distinguir claramente cuál es el la amistad verdadera, y cuál no lo es.